UN SOLO ORIGEN
Génesis 10
𝕍𝙚𝓇𝘀𝕚́𝘤𝓊𝕝𝑜 𝑐𝕖𝕟𝓉𝘳𝕒𝘭: “Éstas son las familias de los hijos de Noé por sus descendencias, en sus naciones; y de éstos se dividieron las naciones en la tierra después del diluvio.” (Gn 10:32)
Génesis 10, conocido como la “Tabla de las Naciones”, nos revela el origen de los pueblos después del Diluvio. Este capítulo destaca cómo Dios, a través de los hijos de Noé —Sem, Cam y Jafet—, pobló toda la tierra. Cada nombre representa no solo una persona, sino el inicio de linajes y civilizaciones, cumpliéndose el mandato divino de “llenar la tierra” (Gn 9:1).
Este registro genealógico no es simplemente una lista de nombres antiguos. Nos muestra que la historia humana es guiada por la mano de Dios, quien ha supervisado el surgimiento de las naciones, respetando la libertad humana pero dirigiendo el cumplimiento de su propósito. Aunque el pecado seguía afectando la humanidad, Dios mantenía activa su promesa de redención a través de las generaciones.
Para todo creyente, Génesis 10 enseña la importancia de la unidad dentro de la diversidad. Aunque las naciones se diversificaron, todas provienen de un mismo origen, recordándonos que todos somos parte de una misma familia humana, llamados a reflejar el carácter de Dios en un mundo fragmentado.
𝙏𝙧𝙚𝙨 𝙥𝙪𝙣𝙩𝙤𝙨 𝙘𝙡𝙖𝙫𝙚𝙨 de Génesis 10

1.-Origen común de la humanidad: Todas las naciones descienden de un solo linaje, enfatizando la unidad esencial de la raza humana.
2.-Cumplimiento del mandato divino: La expansión de los pueblos cumple el mandato dado a Noé y sus hijos de llenar la tierra.
3.-Soberanía de Dios sobre las naciones: Aunque los pueblos se dispersan, Dios sigue guiando los acontecimientos para el cumplimiento de su plan de redención.
𝗔𝗽𝗹𝗶𝗰𝗮𝗰𝗶𝗼𝗻𝗲𝘀 𝒑𝒂𝒓𝒂 𝒍𝒂 𝒗𝒊𝒅𝒂 𝒄𝒐𝒕𝒊𝒅𝒊𝒂𝒏𝒂.
_->Valorar la unidad humana: Recordar que todas las personas, independientemente de su raza o cultura, son parte de la familia de Dios.
_->Aceptar nuestra misión: Así como las naciones fueron esparcidas con un propósito, debemos vivir cumpliendo nuestro llamado a ser luz en el mundo.
_->Confiar en la dirección divina: Aunque el mundo parezca fragmentado, podemos confiar en que Dios guía los eventos hacia su propósito final. día.
𝐂𝐨𝐧𝐬𝐞𝐣𝐨 𝐢𝐧𝐬𝐩𝐢𝐫𝐚𝐝𝐨 𝐝𝐞 𝐄𝐆𝐖 𝐬𝐨𝐛𝐫𝐞 Génesis 10
“Dios ha hecho de una sangre todo linaje de hombres para que habiten sobre toda la faz de la tierra; y ha determinado los tiempos antes señalados, y los límites de su habitación. Ignorantes o sabios, ricos o pobres, todos son miembros de una misma familia, hijos del mismo Padre.”
(El Ministerio de la Bondad, p. 162)

Comentarios
Publicar un comentario