REAVIVAMIENTO Y FIDELIDAD
Génesis 35
𝕍𝙚𝓇𝘀𝕚́𝘤𝓊𝕝𝑜 𝑐𝕖𝕟𝓉𝘳𝕒𝘭: “Entonces dijo Dios a Jacob: Levántate y sube a Bet-el, y quédate allí; y haz allí un altar al Dios que se te apareció cuando huías de tu hermano Esaú” (Gn 35:1)
En Génesis 35, Dios llama a Jacob a regresar a Betel, el lugar donde había hecho un voto años atrás. Esta invitación divina no es solo geográfica, sino profundamente espiritual. Es un llamado a la renovación del compromiso con Dios, a dejar atrás los ídolos y a consagrarse nuevamente al Dios verdadero. Jacob, como líder de su familia, toma la iniciativa de purificar su casa, reafirmando su papel como sacerdote del hogar.
Este retorno a Betel representa un renacimiento espiritual. Jacob construye un altar y adora al Señor, y en respuesta, Dios le renueva el nombre de “Israel” y la promesa hecha a Abraham e Isaac. Este acto de adoración no es simplemente un rito, sino una expresión de restauración del pacto. En medio de este relato también hay dolor: mueren Débora y Raquel. Sin embargo, el sufrimiento se entrelaza con la esperanza del cumplimiento divino.
Este capítulo nos recuerda el llamado al reavivamiento y reforma. Como pueblo del tiempo del fin, somos llamados a dejar los “ídolos modernos”, volver al altar familiar, y caminar bajo el nuevo nombre que Dios nos ha dado en Cristo. La adoración verdadera y la fidelidad al pacto son la base para el cumplimiento de la misión profética.
𝙏𝙧𝙚𝙨 𝙥𝙪𝙣𝙩𝙤𝙨 𝙘𝙡𝙖𝙫𝙚𝙨 de Génesis 35

1.-El llamado al reavivamiento espiritual (vers. 1–4): Dios llama a Jacob a regresar a Betel y purificar su casa.
2.-La renovación del pacto con Dios (vers. 9–12): Dios reafirma las promesas del pacto y le recuerda su nuevo nombre, Israel.
3.-La fidelidad en medio del dolor (vers. 16–20): Jacob sufre la pérdida de Raquel, pero sigue caminando en fe.
𝗔𝗽𝗹𝗶𝗰𝗮𝗰𝗶𝗼𝗻𝗲𝘀 𝒑𝒂𝒓𝒂 𝒍𝒂 𝒗𝒊𝒅𝒂 𝒄𝒐𝒕𝒊𝒅𝒊𝒂𝒏𝒂.
_-> Dios nos llama a regresar a los compromisos espirituales que hemos olvidado: No basta con saber la verdad, debemos vivirla a diario.
_-> Liderar espiritualmente empieza en casa: Jacob primero purificó a su familia antes de levantar el altar.
_-> La fidelidad no evita el dolor, pero asegura la presencia de Dios en medio de él: Como Jacob, debemos seguir construyendo altares en medio de la pérdida.
𝐂𝐨𝐧𝐬𝐞𝐣𝐨 𝐢𝐧𝐬𝐩𝐢𝐫𝐚𝐝𝐨 𝐝𝐞 𝐄𝐆𝐖 𝐬𝐨𝐛𝐫𝐞 Génesis 35
“En Bet-el, Jacob había sido enseñado por Dios en una visión impresionante… El deber de consagrarse al servicio del Altísimo le fue presentado con claridad, y él se comprometió solemnemente a ser fiel. Pero ahora, al volver a Bet-el, era necesario purificar el campamento, eliminar los ídolos y renovar su compromiso”
(Patriarcas y Profetas, p. 202)

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