¿QUE TIENES EN TU MANO?
Éxodo 4
𝕍𝙚𝓇𝘀𝕚́𝘤𝓊𝕝𝑜 𝑐𝕖𝕟𝓉𝘳𝕒𝘭: “Y Jehová dijo: ¿Qué es eso que tienes en tu mano? Y él respondió: Una vara.
𝘾𝙤𝙢𝙚𝙣𝙩𝙖𝙧𝙞𝙤 𝙙𝙚𝙡 𝙘𝙖𝙥𝙞́𝙩𝙪𝙡𝙤
El capítulo 4 de Éxodo muestra la lucha interna de Moisés al recibir el llamado divino. A pesar de haber escuchado la voz de Dios y haber presenciado su santidad en la zarza ardiente, Moisés todavía duda de sí mismo. Sus excusas revelan su temor, inseguridad y percepción de insuficiencia. Pero Dios no lo reprende con dureza, sino que responde con poder, paciencia y promesas. Esta historia revela que el llamado de Dios no depende de la elocuencia humana, sino de la presencia divina.
Dios convierte la vara ordinaria de Moisés en un instrumento milagroso, mostrándonos que lo que tenemos en nuestras manos, si se entrega al Señor, puede ser transformado para Su gloria. También, el hecho de que Dios permite que Aarón sea su portavoz, revela que el Señor comprende nuestras debilidades, pero igualmente insiste en nuestra misión. Él no nos llama por lo que somos, sino por lo que Él puede hacer a través de nosotros.
Esta narrativa es una lección poderosa sobre el llamado al servicio. Cada miembro, sin importar su trasfondo, tiene un papel en el plan redentor. Dios quiere usar nuestras habilidades, recursos y hasta nuestras limitaciones para alcanzar al mundo. La vara de Moisés representa los talentos que Dios ha dado a cada creyente para cumplir la misión. Todo lo que tenemos, aunque parezca simple, puede ser consagrado para la obra de Dios (Mt 25:14–30). Esta escena enseña que el colportor, el maestro, el médico misionero, el predicador o el cristiano no necesita talentos extraordinarios: Necesita fe. Dios no pregunta qué te falta, sino qué tienes en tu mano: Un libro, una Biblia, una palabra de aliento, una oración, tus habilidades. Elena de White dice: “A cada uno de nosotros se nos ha asignado una obra. El Señor desea usar los medios más humildes para llevar adelante su causa.” (El Evangelismo, p. 376)
𝙏𝙧𝙚𝙨 𝙥𝙪𝙣𝙩𝙤𝙨 𝙘𝙡𝙖𝙫𝙚𝙨 de Éxodoo 4

1.- Dios capacita a los que llama: Moisés dudó, pero Dios le mostró que Él es quien obra a través del llamado (Éxo 4:2-5).
2.-La obediencia requiere fe y acción: Moisés finalmente va a Egipto, aunque con temor, enseñándonos que la fe verdadera actúa (Éxo 4:18-20).
3.-Dios se toma en serio el pacto: La circuncisión de su hijo recuerda que el siervo de Dios no puede descuidar las ordenanzas divinas (Éxo 4:24-26).
𝗔𝗽𝗹𝗶𝗰𝗮𝗰𝗶𝗼𝗻𝗲𝘀 𝒑𝒂𝒓𝒂 𝒍𝒂 𝒗𝒊𝒅𝒂 𝒄𝒐𝒕𝒊𝒅𝒊𝒂𝒏𝒂.
-_>Entrega a Dios lo que tienes en tu mano: Ya sea un talento, una herramienta o un conocimiento, Dios puede usarlo para Su obra si lo pones en sus manos.
-_>No permitas que tus limitaciones silencien el llamado de Dios: Él te capacitará a medida que avances con fe.
-_>La fidelidad en lo personal es tan importante como la misión pública: No podemos impactar a otros si descuidamos nuestro pacto personal con Dios.
𝐂𝐨𝐧𝐬𝐞𝐣𝐨 𝐢𝐧𝐬𝐩𝐢𝐫𝐚𝐝𝐨 𝐝𝐞 𝐄𝐆𝐖 𝐬𝐨𝐛𝐫𝐞 Éxodo 4
“Dios escogió a Moisés para llevar a cabo una obra importante; sin embargo, no lo escogió por sus dotes naturales, sino porque era un hombre manso, humilde y dispuesto a ser enseñado.”
(Patriarcas y Profetas, p. 256)

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