FE QUE FLORECE EN TIERRA AGENA
Génesis 47
𝕍𝙚𝓇𝘀𝕚́𝘤𝓊𝕝𝑜 𝑐𝕖𝕟𝓉𝘳𝕒𝘭: “Así habitó Israel en la tierra de Egipto, en la tierra de Gosén; y tomaron posesión de ella, y se aumentaron y se multiplicaron en gran manera” (Gn 47:27)
En Génesis 47 vemos cómo la providencia de Dios se manifiesta en la preservación del pueblo escogido durante una de las crisis más severas: el hambre en la tierra. José, movido por su fidelidad y sabiduría, introduce a su familia ante Faraón y les asegura un lugar en Gosén, una región fértil y separada del centro pagano. Esta separación geográfica simboliza el principio espiritual de vivir en el mundo sin ser del mundo (Jn 17:15-16).
El liderazgo de José se convierte en un ejemplo poderoso de administración fiel. Durante el hambre, no solo salva a su familia, sino que gestiona sabiamente los recursos de todo Egipto. Su modelo de economía centralizada y solidaria salvó miles de vidas. Como adventistas, reconocemos en José a un mayordomo fiel que honra a Dios al bendecir a otros, un eco del llamado actual a vivir con responsabilidad ante la escasez, el consumo y el cuidado del prójimo (Lc 16:10).
Finalmente, el capítulo cierra con la preparación de Jacob para su muerte. Pide ser sepultado con sus padres, lo que evidencia su fe en las promesas del pacto. Este gesto refuerza la esperanza de los cristianos en la resurrección y en la herencia eterna que aguarda a los fieles (He 11:13-16). La historia de Jacob y su familia es un llamado a permanecer firmes en medio de contextos hostiles, recordando que somos peregrinos en esta tierra.
𝙏𝙧𝙚𝙨 𝙥𝙪𝙣𝙩𝙤𝙨 𝙘𝙡𝙖𝙫𝙚𝙨 de Génesis 47

1.-Protección divina mediante la provisión humana (vv. 1–12): José asegura el bienestar de su familia en una tierra ajena pero prometida por Dios como refugio.
2.-Mayordomía sabia en tiempos de crisis (vv. 13–26): José administra con justicia, evitando el colapso económico de Egipto durante la hambruna.
3.-Fidelidad hasta la muerte (vv. 27–31): Jacob, cerca de morir, afirma su fe al pedir ser sepultado con sus padres en Canaán.
𝗔𝗽𝗹𝗶𝗰𝗮𝗰𝗶𝗼𝗻𝗲𝘀 𝒑𝒂𝒓𝒂 𝒍𝒂 𝒗𝒊𝒅𝒂 𝒄𝒐𝒕𝒊𝒅𝒊𝒂𝒏𝒂.
-_> Dios cuida a sus hijos incluso en tierra extranjera. Él abre puertas en medio de la necesidad cuando le somos fieles.
-_> Sé un buen mayordomo. Como José, debemos administrar con sabiduría nuestros recursos y talentos, pensando en el bien de otros.
-_> Nunca pierdas de vista la promesa. Como Jacob, mantén viva la esperanza en la herencia celestial, aun cuando vivas en tierra prestada.
𝐂𝐨𝐧𝐬𝐞𝐣𝐨 𝐢𝐧𝐬𝐩𝐢𝐫𝐚𝐝𝐨 𝐝𝐞 𝐄𝐆𝐖 𝐬𝐨𝐛𝐫𝐞 Génesis 47
“La historia de José y la visita de su padre y hermanos al país de Egipto, fue guiada por Dios para preservar la vida de su pueblo. José fue un instrumento en las manos del Señor, no sólo para salvar Egipto, sino también para preparar una morada temporal para los israelitas.”
(Patriarcas y Profetas, p. 238)

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