TODO LO QUE TENEMOS Y SOMOS VIENE DE DIOS



Eclesiastés 5

📍Siga diariamente la apasionante lectura de las Sagradas Escrituras 📖. Dios tiene un mensaje para Ud. cada día. Que hoy pueda ser Reavivado por su Palabra...

✍RESUMEN: Al mirar el mundo agitado que nos rodea, uno se da cuenta que el ser humano vive afanado por las cosas de este mundo, como si de eso dependiera la felicidad. El sabio Salomón presenta hoy, dos cosas puntuales: El valor de las promesas y el valor de las riquezas imperecederas por encima de las que perecen y son temporales. En este comentario nos centraremos en el segundo punto.
Y es que, el amor a las riquezas y ganancias de esta vida es lo que aparta al ser humano de lo fundamental. Lo aparta de su familia, lo aparta de sus amigos, lo aparta de la iglesia y lo aparta de Dios y por ende de su salvación, lo aparta de las riquezas imperecederas.
Alguien dijo: “El dinero no lo es todo” y esto es muy cierto, porque con el dinero puedes comprar un bonito reloj, pero no puedes comprar el tiempo; con el dinero puedes comprar sexo, pero no el amor; con el dinero puedes comprar todos los libros que quieras, pero no el conocimiento; con el dinero puedes comprar una bonita casa, pero no un hogar; con el dinero puedes comprar sangre, pero no la vida y con el dinero puedes comprar un crucifijo, pero no la salvación. Como puedes ves el dinero “es un mal necesario”.
El texto central para este comentario dice lo siguiente: “Tal como salió del vientre de su madre, así se irá: desnudo como vino al mundo, y sin llevarse el fruto de tanto trabajo.” (Ecl. 5:15). ¿Qué te parece? Es decir, nada de lo que tenemos nos pertenece realmente, el día que te toca partir de este mundo, todo se queda, nada llevarás. ¡Nada! Entonces ¿Qué debemos hace? ¿cómo debemos vivir? La Biblia responde: “Esto es lo que he comprobado: que en esta vida lo mejor es comer y beber, y disfrutar del fruto de nuestros afanes. Es lo que Dios nos ha concedido; es lo que nos ha tocado.” (Ecl 5:18). Es mejor vivir el presente, pero vivirlo bien, disfrutarlo, pero a la manera de Dios y esto sólo es posible cuando sigues el consejo del Señor que dice: “Más bien, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas.” (Mt 6:33). Es decir: Haz de Dios el centro de tu vida.
Por eso no importa cuánto gane, si usted trata de lograr la felicidad acumulando riquezas, nunca tendrá suficiente. El dinero no es malo en sí mismo, pero el amor al dinero lleva a toda clase de pecados. Cualquiera que sea su situación financiera, no dependa del dinero para ser feliz. En vez de eso, utilice lo que tiene en las cosas del Señor.
Dios quiere que veamos lo que tenemos, ya sea mucho o poco desde la perspectiva correcta: nuestras posesiones son un regalo de Dios. Son motivos de regocijo, pero no fuente de gozo, ya que todo lo bueno proviene de Dios. Debemos enfocarnos más en el Dador de todo, que en el regalo. Podemos contentarnos con lo que tenemos cuando nos damos cuenta de que con Dios tenemos todo lo que necesitamos.

Ahora bien, después de leer y meditar varias veces en este capítulo escogí tres textos claves:

1.—> “Quien mucho se preocupa tiene pesadillas, y quien mucha habla dice tonterías. (Ecl 5:3).

2.—> “Quien ama el dinero, de dinero no se sacia. Quien ama las riquezas nunca tiene suficiente. ¡También esto es absurdo! (Ecl 5:10).

3.—> “Tal como salió del vientre de su madre, así se irá: desnudo como vino al mundo, y sin llevarse el fruto de tanto trabajo. Esto es un mal terrible: que tal como viene el hombre, así se va. ¿Y de qué le sirve afanarse tanto para nada? (Ecl 5:15-16).

¿Cuáles son las tres ideas principales y lecciones aprendidas que este tema?:

1.✔️Un asunto vital en la vida es vivir la voluntad de Dios, esto es buscar en él y su Palabra verdadera sabiduría. Esto permitirá vivir y actuar siempre con prudencia.

2.✔️La vida dedicada al amontonamiento de riquezas rara vez se satisface con lo que ha acumulado.

3.✔️Únicamente la "riqueza" espiritual que uno haya adquirido lo acompañará más allá de la tumba (Jn 3: 36; Ap. 22: 14). El carácter es el único tesoro que se puede llevar de este mundo al venidero (PVGM 267). Por esta razón el cristiano debe esforzarse por depositar sus riquezas en el cielo (Lc. 12: 33, 34).

Ahora bien, ¿cómo puedo aplicar este capítulo hoy en mi vida?

1.Tengo que SABER que la fuente de toda sabiduría está en Dios y su Palabra, lo cual me permite vivir con equilibro y con el foco centrado en las riquezas eternas.

2.SIENTO que las cosas de este mundo son temporales y por lo tanto no deben quitar mi atención de la eternidad con Cristo.

3.Decido HACER de la riqueza espiritual mi prioridad y una búsqueda permanente a través de mi comunión, relación y misión.

#PrimeroDios
Dios te bendiga.
Con cariño: Pr Apolinar 
®Copyright: @SiervoDeFe

Comentarios

Entradas más populares de este blog

¿QUIÉN ES JEHOVÁ?

CUANDO DIOS HABLA, EL MUNDO TIEMBLA

EL PODER DE LA RECONCIALIACIÓN